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Desde China con amor #15

In Desde China con amor on 24 de septiembre de 2010 at 04:24

Último post desde China, a las 00:05 de esta noche Javi y yo tomaremos el avión que nos llevará al otro lado del planeta, hacia Xibanya. A las 21:00 viene un taxi a recogernos para ir al aeropuerto, cenaremos por allí. Pero, ¿qué ha pasado durante estos dos días sin escribir?

Miércoles 22, fiesta nacional en China. El solsticio de otoño, coincidiendo con la luna llena. Esta fiesta se celebra en familia y hay supermaratón de actuaciones en la tele (al modo del especial Año Nuevo en España). Nos despertamos con mensaje de Dandan felicitándonos el día. Un día en el que el sol brillaba tras una noche de mucho frío y tres días previos lloviendo a mares (la conspiparanoia de Judas es que el gobierno es quien ha preparado estos días lluviosos para que destacase aún más el calor del día festivo). Dandan se acercó a vernos, como Javi se había ido a rematar sus grabaciones de mercados y zonas donde preparan comida al aire libre (incluso pinchos de escorpiones, orugas y demás animalejos), estuvo en el estudio enseñándome a hacer empanadillas chinas, y no me quedaron nada mal.

Por la tarde vinieron Vivián y Judas para preparar los cuadros que recogería la galería. Una exposición en un hotel junto a otros dos artistas no chinos. Hasta las 00:00 no llegó el camión para recoger la obra, mientras estuvieron por aquí Danadan y sus amiguitos. Trajo a una amiguita nueva que al presentarmela la fui a dar los dos besos de rigor y se me quedó de piedra, asustadísima (aquí no debe ser costumbre). Las enseñé mis vídeos mientras “no sabe no contesta” y el supergay hablaban con Vivián y Judas. Al fin aparecieron los galeristas, en un momento hicieron la elección y los machacas recogieron los cuadros de Judas. Al final vino más gente e hicimos una proyección de  mis trabajos en vídeo. Después nos pusimos Javi y yo con la corrección del guión de un cómic que ha escrito para Lete (lo siento Manuel, pero se avecinan cambios para mejor).

Jueves, el día definitivo para completar mi proyecto: grabar el centro de reciclaje de materiales electrónicos de Pekín. Ya habíamos ido a uno que resultó que estaba desmontado y era un barrio de tallares que customizaban motos. Navegando por webs chinas pude descubrir el nuevo, que está al otro lado de Pekín. Judas investigó los enlaces en bus para llegar al lugar. Así que sobre las 10 de la mañana pillamos el 944 hacia casa de Judas, a las 11 llegábamos allí para inmediatamente coger otro autobús que nos dejase en una parada intermedia. Tardamos en llegar a la intermedia dos horas y media así que en lugar de coger el bus definitivo nos metimos a comer en un restaurante. En la mesa que nos asignaron aún permanecían los restos de los comensales anteriores y tardaron un buen rato en recogerlos. El menú que eligió Juas consistía en pato laqueado (que aún Javi no había probado), tacos de carne de cerdo cocidos, con bien de grasaca (el plato preferido de Mao), una torre (de unos cuarenta centímetros de alta) de patatas muy finas, como hilos, fritas  y unas setas negras en ensalada (cuya textura recordaba a la oreja de cerdo o cordero), ah!! y pillo pindas para todos. Una vez petados cogimos el bus 518 hacia el vertedero. Era la última parada de treinta. Llegamos sobre las cuatro, descubrimos enseguida el depósito de reciclajes, no sólo de electrónica sino que tenían naves enormes dedicadas al plástico, al cartón… pero al de elecrónica no sabíamos como acceder. Al final preguntó Judas al vigilante y resulta que el personal de esa nave habían tomado vacaciones, por las fiestas de otoño, y estaba cerrada hasta el lunes. ¡¡¡¡PLOFFF!!!! Mi gozo en un pozo. Consiguió Judas convencerlo de que nos abriese para echar un vistazo. Vistazo en el que no me dejaron grabar ni hacer fotos, porque no estaban los encargados, y ni siquiera encendieron las luces (de tapadillo grabé algo pero hasta que no lo capture y arregle no se que puede salir de ahí). Penúltimo día y el proyecto a medias. Desilusionados nos llevó Judas a tomar una caña al barrio fashion de los chinos que, por ser fiesta, estaba petado.

Un barrio de casitas bajas, de piedra gris, llamado Nanluoguxiang. Reconstruido al modo de las construcciones antiguas, consiste en una calle “peatonal” (esto es siempre relativo, pasaban bicis, coches, furgonetas, incluso Hell Angels chinos) donde hay tiendas de todo para el turisteo y sobre todo bares y puestos de comida. Aquí, al fin, encontré la postal para Visi (que no se si llegará pues, según me comentó Judas, de las cuarenta que envió Isabel Herguera sólo llegaron 10) y otra de repuesto por si finalmente no consigue atravesar las fronteras. Unas cervezas con Judas que se fue para seguir currando en la multitud de proyectos que tiene abiertos, nosotros continuamos viendo gente desde la ventana del bar Salud. Cuando anocheció nos metimos en un restaurante de la calle, elegimos el menú por fotos y, como no, uno de los platos tenía más guindillas rojas que carne (una comida perfecta para limpiar poros). Como no sabemos cómo son las cantidades pedimos más de lo normal y volvimos a petarnos, cuando miramos la hora eran las 19:30 (cómo aquí anochece a las 18:30 no nos habíamos dado cuenta). Aproveché para grabar a gente comiendo, para el vídeo que está preparando Javi. Copazo en una terraza ático con buenas vistas de la noche en Pekín y sus iluminaciones (además del lunón que había en el cielo). Javi siguió por Sanlitun, yo al estudio a descansar la pierna, que me dolía horrores.

Por cierto, hablé con Olga y ella junto a mi madre ya iban en el tren hacia Xi’an. Estaban flipadas, nuevecito todo y les había tocado un compartimento para ellas dos solas con dos camas en litera, cuarto de baño, armario y una tele en cada cama. Llegaron bien y ahora se están dando la paliza a caminar. Les ha tocado lluvia, se tienen un trancazo… resfriadas y con los pies encharcados. Han visto los soldados de terracota y, al parecer, aún les falta mucho por escavar. Han tenido suerte con el hotel de cuatro estrellas pero no con el tiempo, mañana mucha más lluvia y nieblas. Después van para Shanghái y en el mismo día 30 que vuelven a Pekín toman el avión para España (trayendo los regalos míos que no me entran en la maleta).

Hoy recogida del estudio y preparar maletas. Por cierto, aquí va foto de myself como pidió el niño subliminal.

Desde China con amor #13

In Desde China con amor on 21 de septiembre de 2010 at 04:18

Huy, mal fairo, el post número 13 (a ver que tal sale). Nos quedamos en que si iba a la inauguración de la colectiva en la que estaba Judas, “Get It Loder 2010: SHARISM“. Pues sí. No me pude resistir al encanto de Javi y me fui con él hasta Sanlitun (la zona de copas de las embajadas, donde sucedió la famosa noche loca). Claro que él, que se había levantado hecho polvo, había pasado todo el día en el estudio y cuando se iba a poner a ver una peli apareció Dandan. Al parecer, estuvieron todo el día relajadamente de charleta, incluso le hizo unas empanadillas con cosas muy picaditas dentro para comer (y lechuga salteada con ajo en aceite de cacahuete). Como me dejaron un par de empanadillas he podido ir descubriendo cachitos de pimiento, de salchicha, de seta, maiz y otros indescriptibles. El caso es que el chaval, como un pincel y más suave que una rosa, llevaba una hora esperándome. La inauguración era a las 19:30h y llegué a las 20h al estudio, en lo que me recuperé eran las 20:30. A esas horas y esa zona sólo podíamos trasladarnos con un taxi pirata. Cerca de la entrada, al lado del super del barrio hay varios, mientras, delante de la farmacias (que está al lado del super), como todas las noches, las parejas bailaban al son de versiones chinas de música pop occidental. Es algo raro, se hace un corrillo y se ponen a bailar, veinte mirando y de dos a cinco parejas dándole al dancing agarrao, en la calle sin luces y con un radiocasete. Hay uno, que parece el profesor y les corrige ¿?

bailongos en la farmacia

Bueno, al del taxi le decimos Sanlitun y nos dice que entremos, ni negociación ni ná. Extrañados, ya de camino, llamamos a Judas. Nos dice que le teníamos que haber llamado antes, se lo pasamos al conductor, negocian y de un viaje que habitualmente son 60 ¥ nos iba a cobrar 80 y sólo le pudo bajar a 75. Vaya par de pardillos. Nos deja en la zona y en el edificio Soho era la muestra. Dos pisos de espacios como tiendecitas con cristalera (superfashion), cada una con un número y un artista distinto. Ya no se si estoy de vuelta o qué, pero no me llamó la atención nada (la mayor parte de las obras me parecían ya vistas hace mucho tiempo) y eran como 200. Un especie de Arco, más cómodo de ver, y con unas chinas modernas guapísimas (lo único que tiene de bueno hoy en día el mundo el arte). Llegamos a las 21:00 y cerraban a las 22:00, la mitad del tiempo lo pasamos buscando un servicio para Javi, hasta que nos encontró Judas. Su obra estaba en un espacio mayor junto a otros artistas pero él era el protagonista con su calamar gigante (el que habíamos ido a encargar uno de los primeros días de mi estancia). Precioso e impresionante (ver fotos abajo). Cuando dejamos a Judas para pillar las copas que regalaba Absolut ya estaban recogiendo y no pudimos beber nada. Seguimos visitando la muestra. Javi no hacía más que decir «¡¡¡una steadycam y con una cámara de la leche!!!». «¡¡¡Una cabeza caliente… guauuu!!!», y yo mirándoles los pelos a los modernos para ver si eran flamígeros, resulta que es un tipo de grúa que se utiliza en televisión. Sólo una pieza me pareció chula: un círculo de metal con multitud de altavoces en línea en el interior del mismo (mediría unos cuatro metros) de modo que cuando estabas en medio había unas células y modificabas el sonido, así que me puse a jugar y la gente se pensaba que era el artista haciendo una demo ;). Terminó el sarao y nos fuimos a comer algo a Sanlitun.

Nos metimos por unas callejuelas hasta un restaurante… chino (cómo no) y nos sentamos en la terraza, hacía buenísimo. La carta debía de tener sesenta páginas con fotos de los platos, mareados pedimos una carne con acelgas, un arroz blanco y cerdo agridulce, ah!!! y unas pillo pinda. Las dos parejas de chinos de la otra mesa se estaban poniendo a vivir (o a morir) no hacían más que sacarles platos, los terminaban y dejaban en el suelo. No me explico cómo narices pueden estar tan delgados después de lo que comen. Salió el jefe, que si el cerdo agridulce no le quedaba y si lo cambiábamos por otra cosa. Ok, costillas agridulces. Estaba todo de muerte, la salsa agridulce ni punto de comparación con la española, la carne asada con acelgas impresionante. ¡¡¡Guau!!! Pero qué bien se come aquí. Sólo eso y ya estábamos más que cenados, mientras que las dos parejas de chinos seguían comiendo.

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Desde China con amor #12

In Desde China con amor on 20 de septiembre de 2010 at 09:39

Sábado, como comenté en el anterior post llegó mi familia pero se hospedan al sur de la ciudad mientras que yo estoy en el nordeste, así que las dejé en el metro de camino a su hotel. Por cierto, como aquí está lloviendo a mares le había pedido a Belenzu que las diese un chubasquero para mí y me ha comprado uno superchulo que tiene hasta salida para cascos. ¡¡¡¡¡GRACIAS BELÉN!!!!! Bueno, a lo que íbamos, al parecer llegaron a la parada correcta enseguida, sin embargo yo tardé las dos horas de rigor en el 944. Cuando ya había cenado recibo una llamada, que acababan de entrar en la habitación. Resulta que se patearon varias calles alrededor del hotel, e incluso delante del hotel, preguntando por el mismo y nadie entendía inglés, Hasta que entraron a uno de lujo y la recepcionista, que las atendió/entendió, les comentó que estaban al lado. El problema, que el rótulo estaba escrito sólo en ideogramas y ninguna otra referencia. Mientras, con Javi, nos vimos “Canícula” que junto a “Import/Export”, el día anterior, y “Canino” el pobre está medio deprimido. Aunque “Canino” le encantó. Aún me quedan un par de pelis de “Austriacos enfermos” que me grabó Chema…

Durante la mañana del domingo, Javi se quedó hecho polvo en el estudio mientras que yo me fui a hacer turisteo con la familia. El plan: Tiananmen y la Ciudad Prohibida. Cómo ya iba tarde, con el plus de los desplazamientos (3 horas) éstas ya estaban dentro de la ciudad y yo salí del metro por la parada oeste (la plaza tiene a cada lado una parada de metro y tarda un rato en llegar de una a otra, la principal, por así decirlo, es la este). El caso es que a la salida no veía ni plaza ni ciudad y comencé a caminar por una calle llena de casitas de piedra, preguntaba por Tiananmen y me decían que más adelante. El caso es que después de un rato me encuentro con la Ciudad Prohibida entrada oeste, o sea, a mitad de palacio. Estaba perdido. Pregunté al vigilante y me dijo que Tiananmen estaba al principio de la ciudad y que iba en sentido contrario, vuelta para atrás recorriendo el muro exterior del palacio. Caminata, aunque bonito día y bonitas vistas, lo que debía ser el foso ahora es un estanque enorme con gente en barcas, tipo el Retiro. Pensaba que estaba a la entrada, pero era la entrada de palacio, no de la ciudad. Caminata. Muchísima gente y la mayor parte, como me había comentado Javi, chinos. Vi que comían un polo enorme en forma de plátano y dije, ¿porqué no?. Resulta que eran rajas de melón pinchadas en un palo, rico y fresco el  melón (naranja por dentro). Habíamos quedado delante de la foto de Mao (que es como quedar debajo del reloj de la plaza de Salamanca) aunque la foto de Mao es enorme y hay varios guardias y terreno no accesible delante. Cuando hablé con ellas ya estaban saliendo del palacio, aparecieron a los cuarenta minutos de recorrer patios y patios de la ciudad. Mientras estuve mirando la plaza, si, grande ¿y?. Una explanada enorme que no me decía nada, al igual que lo de ver el palacio, puff. Creo que lo del turismo no es para mí, me gusta ver gente no proezas de la historia que se contemplan mejor en cualquier canal de televisión o revista especializada (ya podéis rasgaros las vestiduras). Me gusta ver las calles y lo que pasa en ellas…

Las llevé hasta el mercado de antigüedades (Mercado de Antigüedades Panjiayuan) en el que estuve con Javi el pasado domingo. Tres zonas, libros viejos, cerámicas viejas, y esculturas para el jardín (supongo que viejas). A tiro hecho, a por unos carteles super chulos de la revolución. El domingo pasado pillé uno, me lo cobraban a 5 ¥ quise regatear y fue imposible (después Judas me confirmó que lo había comprado barato). Por probar, en lugar de preguntar al mismo pregunté al de varios puestos más allá bien los que decía nuevos (cuatricromías de la misma época con fotos de Mao) a 40 ¥ y los viejos (de la misma época pero en serigrafía de dos/tres tintas) a 60. le dije que ni hablar, me presenta la calculadora y que escriba lo que quiero darle: 3 ¥. Se puso echo un basilisco y no se que chinadas me dijo, le mandé a tomar por saco y fuí donde el otro día. Lo mismo, ¿a cuanto?, a 5 ¥, ¿4?, no 5. Ok, ¿y 10?. La vendedora se queda extrañada hasta que la cogí diez carteles, aliviada me pone en la calculadora 40 ¥. Cuando me encuentro con ma & sis, que se habían ido directas a la zona de porcelanas, estaban en pleno regateo feroz. Mi hermana es una hacha para eso. Le manda a la mierda y más adelante viene el tipo que vale, que lo deja al precio que ella quería. En estas me pregunta: «¿Para que te vienes a China a comprar carteles de Calsberg?». No había pillado la coña de cuando me preguntó si estaba mirando carteles de Mao y le dije que no que de Calsberg… La siguiente compra, una tetera, mi madre empieza a señalar teteras, y los chinos/as de los puestos se comienzan a excitar: tetera, tetera. El caso es que según comparábamos dos o tres regateando el precio comenzó a llegar una marabunta de chinos con teteras a ponérnoslas delante, a decirnos los precios, a ponernos calculadoras. Rodeados como si fuese un enjambre de zombies con teteras de la mano. Te escapabas del círculo te dabas la vuelta y veías a más chinos con teteras y calculadoras diciendo «Halo, halo». Mi hermana, ya agobiada dio un berrido y se calmaron. Pero en cuanto tocó una de las teteras para comprarla comenzaron todos a gritar y venir más con más… Cuando conseguimos salir de la zona estaban cargadas de teteras envueltas en papel de periódico. Aún así, cuando nos íbamos del rastro nos seguían dos o tres personas ofreciéndonos teteras. Agotados nos fuimos al metro y nos separamos donde las líneas se bifurcan. Cinco de la tarde, metro y bus 944 petado hasta las trancas, llegué reventado al estudio a las 20h. Al entrar me estaba esperando Javi y me dice: «Qué, ¿nos vamos a la inauguración de Judas?».

Desde China con amor #8

In Desde China con amor, Poder Analógico on 14 de septiembre de 2010 at 11:54

Cojo(nudo) de nuevo. Ayer, tras patear bastante tiempo, me comenzó a a doler la rodilla y me acorde que durante la “noche loca” (ver DCca#6) al sentarme en la barra de la disco Mix me dí contra el fondo (estos chinos y sus piernas cortas…). El caso es que teníamos compras puntuales y visita obligada: ver un megacentro tecnológico y el basurero electrónico de Pekín. Judas nos hizo de cicerone again. Nos llevó hasta la zona de Haidian, mogollón de megastores entre ellos un par de edificios dedicados al mercadeo electrónico. Y mercadeo en el más puro sentido, desde lejos podría parecer un mercado con sus puestos de legumbres, carnes y pescados pero te acercas y ves chips, cámaras y pantallas. Tras recorrer (con la cámara en marcha, en un travelling horizontal constante) y regatear varios pasillos buscando una tarjeta SDXC de 64Gb para la cámara de vídeo acabamos en un stand de Panasonic/Canon donde tenían precisamente mi cámara. No existe apenas diferencia de precio en las marcas (50 euros menos aquí), aún así me compré la tarjeta. Un numerito, cuando la encontramos saqué inmediatamente la cartera y Judas me paró —¿Pero qué haces? Espera— me dijo. Y de 1.700 ¥ que me pedían lo consiguió bajar a 1.500. Me preguntó la dependienta si tenía una batería de repuesto —Cielos, pues no—. Judas se lo curró y de 270 a 220. Y ya, como compraba dos cosas (y Javi 10 cintas HDV que le salía justo a la mitad que en España) conseguimos que tarjeta y batería me saliesen por 1.600 ¥ (todo aprox. 188 €) mientras que en España sólo esa tarjeta (la mismita) son ¡¡¡¡410 euros!!!!. Nos enganchamos a las compras y Javi se pilló por 300 ¥ un trípode super guapo y super práctico aún mejor que su Manfroto.

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Desde China con amor #7

In Desde China con amor on 12 de septiembre de 2010 at 09:46

Tras un día de relax Judas me trajo esta mañana a Javier Romero, a las 05:00. Para romper con el jet-lag no ha dormido (y anda por aquí dando tumbos como un zombie —en este estado podría llevarle a la discoteca Mix, se integraría perfectamente en la pista de baile—). El caso es que Judas se traía de nuevo a sus galeristas para definir las piezas de exposición y hemos decidido hacer algo de turismo y nos hemos ido hasta un mercado de antigüedades. Primero bus, el 944. Por cierto, sistema de buses. Tiene que haber muchos ya que he visto hasta el número 968 y supongo que sigue, ¿os imagináis una ciudad española con casi mil autobuses?, podrías ir a por el pan en bus… Entras y tienes que pasar una tarjeta electrónica por un aparato (puedes no sacarla de la cartera que también pita). Los 944 son anchos pero habitualmente no caben las piernas entre los asientos, hay poca distancia entre ellos y tienes que ponerlas en el pasillo; al principio pensaba ¡guau! que piernas tan largas tengo, como voy de crecido, pero a la media hora es un coñazo. Hemos tardado casi cuarenta minutos hasta la parada de metro. Una vez que llegas a tu destino tienes que pasar la misma tarjeta por el aparato de la salida, de este modo sólo pagas la distancia exacta que has recorrido. Si la tarjeta la tienes descargada (como le ha pasado a Javi a la vuelta) pagas al cobrador, que suele ser chica y el conductor chico. Y es muy barato en torno a los 2 o 3 ¥ (entre 0,24 y 0,48 euros).

El metro muy sencillito, si sabes a donde ir, todos los nombres están en ideogramas y en nuestro alfabeto (son raros pero sólo es fijarse). Y llegamos a la zona, con un recorte de papel donde estaba escrito en mandarín el lugar hemos ido preguntando a la gente en la calle, eso sí, diciendo previamente quing (por favor), nosotros siempre muy educaditos, y señalábamos la frase de la dirección (de todos modos Judas nos ha ido monitorizando con el móvil que nos entregó según llegamos). Antes de llegar al mercado de antigüedades nos metimos en otro pensando que era éste, uno de alimentación y ropa, vaya barullo, vaya frutas y vegetales con formas extrañas, vaya, cuanta gente. Javi estaba desfallecido, así que entramos en un restaurante de cadena china con todos los nombres en ideogramas que había que pagar a la entrada así que señalamos a lo que comía la gente de alrededor que si una sopa y unas bolitas rellenas de carne. Cuando lo recogimos la sopa era negra (o morada muy oscura) y sosa, cogí de la zona de las especias algo para salarla. Yo echaba y echaba sal hasta y eso no cogía sabor, hasta que la probé y era azúcar, en fin. Recuperados llegamos al Mercado de Antigüedades Panjiayuan (Pan Jia Yuan Jiu Huo Shi Chang) donde había una zona de libros, con muchos de color rojo, fotos antiguas y posters revolucionarios, por otro lado piedras, joyas y objetos esculpidos y más allá esculturas para jardín, muchos budas hasta uno de casi cuatro metros de altura (como ya he dicho, para el jardín). Muy bonito pero media vuelta porque Javi se me quedaba dormido, parada en el mercado de comidas ara que tomase  unos planitos con la cámara aunque ya estaban recogiendo, a la una de la tarde. Parada en un banco de la calle, porque veía que se me caia redondo de calor y cansancio y vuelta a metro y bus. Aunque cogimos una variante del 944 que no iba hasta el estudio, cuando me di cuenta bajamos y ya pillamos un taxi hasta acá.

Poco más, que éste aún intenta mantenerse despierto (y son las 17:39), no se si lo logrará. Y ya está pergeñando un vídeo de animación…

Palabras del día:

Por favor: quing
Lavabo: ce suo
Disculpe: dui buqi

Desde China con amor #6

In Desde China con amor on 11 de septiembre de 2010 at 04:23

No se por donde empezar… Noche loca (bueno, según mis compañeros de farra, de las más flojas, pero ya me diréis). El caso es que desde mi solitaria meditación en el estudio no me apetecía salir. Por tercera vez en esta semana el bueno de Aitor me preguntó que si quería ir de marcha con él, con el plus de que era su última noche (salió el viernes en el vuelo de las 23h. para España). Accedí. Habíamos quedado con Carallo (si como leéis, Carallo, todo un personaje: un gallego de madre, padre puertorriqueño, con nacionalidad EEUU/Spain y que da clases en BBAA. de Valencia y, desde hace tres años, cada vez que tiene unos días de vacaciones, se viene a Pekín a vivir la vitta) y con su chica, Che Lín (la principal de las 11 novias de Carallo).

Como el bus que nos lleva  la ciudad, el 944, no iba a  la zona de Sanlitun (o Xisanlitun) nos fuimos andando hasta una zona transitada para pillar un taxi. Los taxis normales pasaban de nosotros, no paraban o paraban y se largaban antes de llegar nosotros ¿?. Así que fuimos a por un taxi pirata, que suelen ser más caros que los oficiales, nos preguntó que cuanto —50¥—, ok a la primera, ¡¡cáspitas, teníamos que haber dicho una cifra más baja y regatear!!. De ese modo llegamos a la zona de Sanlitun, que es la de las embajadas pero, a su vez, se ha generado allí la zona de marcha internacional: mucho pijo, mucho moderno y mucho guiri. Como Carallo, Che Lín y una amiga estaban cenando (según nos contaron después, se pimplaron 13 platos en un restaurante) nosotros nos pillamos unas pinchos, como los morunos pero sin cerdo. Puedes comerlos de cualquier cosa: víscera de pollo, de criadillas de cordero, de berenjena, de alitas de pollo, mazorcas de maíz, etc. En la calle te lo preparan in situ sobre un brasero. Una vuelta por la zona, con supertienda Mac abierta por la noche, todas las marcas de lujo y ropa, etc. Aitor me presento al corresponsal de El Periódico de Cataluña, Adrián Foncillas, y caña en un bar llamado “Salud”, o sea, con “estilo español”, para continuar en un bar “mejicano” donde habíamos quedado con la pareja. Varias cervezas Yanjing y yo tenía aún hambre, así que pedí un burrito. Me trajeron un mojito (que no retiré de la mesa). Finalmente llegó el burrito que parecía que habían metido al burro dentro de lo grande que era, menos mal que me ayudó Aitor. Recenados seguimos con margaritas, de vez en cuando Aitor nos invitaba a más pinchos de alitas de pollo y la botellita de pacharán chino que se trajo Carallo… Al rato aparecieron dos americanos, vaya dos, de unos 25 años uno parecía de ascendencia galesa y el otro, según él, italoamericano (se notaba por el entrecejo aunque llevaba el pelo de punta teñido de rubio). Ah!!! se autopresentaron como neoyorquinos, pufff!!! qué impresentables. Bueno, el galés en el fondo era majo pero el italoamericanooo, guau, parecía que se iba a comer el mundo, que poses que cosas decía, yo flipaba, parecía Carlito’s el guays interpretado por Al Pacino (o quería parecerse). Sacó Carallo su Leica digital para hacer unas fotos y el italo vacilando de que tenía una Lumix, nos decojonamos todos de él. Aún más, Carallo se puso a hablarle en italiano y éste no se coscaba de nada. Una vez que se sintieron elegantemente humillados se fueron (después nos enteramos que Che Lín les había phoneado para que viniesen y reirnos un rato). La Che Lín es una tía supermaja, hiperactiva y muy divertida, estuvimos unas cuantas horas vacilándonos unos a otros y partiéndonos de risa con ella y Carallo. Al final se quedó dormida. Por cierto, te encuentras chinos dormidos por cualquier parte y a cualquier hora. ¿? En la acera, por ejemplo, mientras hay un grupo en cuclillas jugando a las cartas… Leer el resto de esta entrada »

Desde China con amor #5

In Desde China con amor, Poder Analógico on 8 de septiembre de 2010 at 17:20

Otro día raro sin salir del estudio. Mi querido compi Aitor lo ha vuelto ha hacer ;). A las 05:36 am. me despierta una llamada al móvil, aún dormido bajo corriendo de la habitación a la entrada principal del estudio pensando, —vaya, éste no puede entrar—. No había nadie a la puerta (se veía bien porque aquí amanece a las 05 y comienza a oscurecer a las 18:20h.) Mosca, y pensando que estaba esperando dando vueltas por ahí fuera, le llamo. No lo coge. Bueno, me vuelvo a la cama. No me dormía y al rato le oigo entrar directamente a su cuarto: se había equivocado al buscar otro número en su móvil… Ya no me pude dormir. Un rato de charleta y se acuesta para recuperar el sueño perdido por la noche. Me puse a currar (capturando imágenes de mis vídeos del [Santo] Poder Analógico). A eso de las 10 estaba reventado, me vuelvo a la cama.

Sobre las 12 oigo voces en el estudio y me acuerdo: hoy traía Judas a un galerista para enseñarle su obra, y me meo pero no voy a bajar en gayumbos al servicio pasando por delante del galerista. Espero… y espero, uff, sudo, y espero ¡¡vaya, pensaba que los galeristas eran más rápidos, que saludan, ven y se van!!! Pues en este caso no, contempló y contempló… Mientras, yo con ganas de soltarlo todo, sentado en la cama, cambiando de posición las piernas, tumbándome, levantándome, caminando y nada que no terminaban. Lo siento, al final no hubo catástrofe, después de un buen ratazo no oía voces, miré por la puerta entreabierta y vi a Vivián afuera despidiéndoles…

El resto del día lo he pasado en interiores. No salgo de este magnífico estudio de 250 mts, aún no pinto ná, pero sólo el estar solo en un espacio tan grande tanto tiempo en silencio mola (y eso que aún no me he puesto ni a meditar ni a levitar). Estoy revisando todo mi trabajo de la serie Poder Analógico (“por el poder que te confiero…”) que oficialmente comienza en 2000 pero que existe un prePoder (su los prepubertad) que se remonta a 1991, ahí es nada. Sacando 36 frames de cada uno de los vídeos de esta serie (de momento llevo contabilizados 27 vídeos) para montarlos con el photochop en una línea de ±20 mts. que teóricamente pintaré. En principio estoy construyendo las 27 líneas para elegir la que mejor funciona y pintarla para ver el trabajo que me lleva, si todo fuese bien pintaría las otras…

En cuanto la comida hoy me he preparado unas setas/algas/hongos que vienen en bolsas desecadas y cuando las cueces se parecen a las esponjas naturales, raro raro. Me he visto la peli que no está mal: “Sex & Drugs & Rock & Roll“  un biopic sobre el cantante Ian Dury. Muy interesante como combinan los mismos personajes para hacer papeles paralelos de su vida, de cómo introducen los flashbacks y la estructura sustentada en un directo que parece un cabaret/revista de variedades. Muy digna de ver, unos actores ingleses buenísimos (sobre todo el protagonista) y muy bueno el guión aunque me he perdido muchos matices ya que Judas sólo tiene dvds en inglés y me los veo subtitulados al ingles, me entero de la mitad, pero bueno…

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Desde China con amor #4

In Desde China con amor on 7 de septiembre de 2010 at 12:16

Hoy me ha despertado mi compi de estudio, Aitor Lajarín, (tras dormirme a las 04:45 am. debido a los mosquitos) que ha venido desde Shaigón, estoo… Shangai, de ver la city y la expo universal (sólo los pabellones donde no había colas enormes). A conseguido sacarme del estudio y me ha llevado al pueblo que está cruzando la carretera, que ni me había dado cuenta de que existiera, hasta el super. Cuando no me cabían más cosas contra los mosquitos (spray, linimento, vaporizador y líquido Raid) ha aparecido la dependienta con un cesto.

Una vez hechas las compras de comidas y bebidas nos hemos acercado a un kilómetro de allí, a comer a un superrestaurante (¡¡cáspitas, y yo sin la cámara!!) un pato laqueado estilo pekinés. ¡¡¡¡Qué rico!!!, sobre todo en comparación el español está más seco que la mojama (los llevan congelados).Salía el cocinero con un carrito y lo cortaba allí, se veía lo que es el pato, con sus patitas y todo (como los de la Alamedilla). Exquisito, ni pizca de grasa (lo asan tan lentamente que se va disolviendo entre la carne). Ésto junto a un salteado de setas marrones con rabo largo con lo que parecían pimientitos troceados, pero que eran guindillas, consecuencia, una gran explosión de sudor (he limpiado poros por un tubo).

El camino lo hemos hecho en una bicicarrito de Judas en la que uno conducía y el otro iba en el carro. Los chinos se descojonaban al vernos pasar, ya que la bicicarrito es un vehículo habitual entre la gente humilde, pero que dos europos vayan en una (ya que piensan que todos estamos forrados) les resulta muy raro. Por aquí se ven unos cochazos que ni en Garrido (Mercedes, Audis, los negros del FBI…, todos de última generación). A la ida me ha llevado él, a la vuelta le he llevado sentado en el carrito junto a todas las bolsas, mientras el pato pekinés iba dando votes en mi barriga. He llegado reventado…

Empanzurrao me he quedando haciendo dibujines del soporte para mi proyecto y preparando los cuadros en photochop.

Palabras del día (fonéticamente escritas):

Pillo pinda: Cerveza fría
Maydan: La cuenta
Saitien: Adiós

Desde China con amor #2

In Desde China con amor on 4 de septiembre de 2010 at 23:34

Día 3S, leyendo a François Cheng, “Vacío y plenitud” (Biblioteca ensayo Siruela, ed. 2008) —gracias Sara por el regalo que me ha venido muy bien— una sistematización de la historia de la pintura China desde un punto de vista semiótico y perfilando el proyecto a realizar en un espacio de 250 mts2: cuadros de 20 x 0,5 mts ;)

Día 4S, visita de Vivian y Judas al estudio, ella arreglando la entrada, él colgando sus cuadros para la visita de un galerista…

Después cena en su casa y fisgado la prolífica obra y método de producción de Judas, ¡¡¡¡Bestial!!!!. Unos trabajos basados en el dibujo expandidos hacia la pintura donde la saturación de figuras apropiadas respiran en estructuras de vacío, muy chino: «El espacio puede estar lleno hasta tal punto que el aire no pase, y contener al mismo tiempo unos vacíos en los cuales los caballos pueden retozar a sus anchas». No dudé en preguntar a Judas, ¿donde esta Wally?

Para cenar unas riquísimas fetoempanadillas de pollo y gambas, más la tabla de embutidos pata negra que nos consiguió Belenzu y que fueron una delicia (española). Repaso del extensísimo catálogo compilador de artistas chinos de 2008 y constancia de que la inmensa mayoría se fija más en el arte occidental que en su propia historia, cuando llevan desde el siglo V a.C. pintando impresionantemente.

Vuelta en taxi, acojonado porque no sabía si el taxista sabría llegar y, de no ser así, cómo le iba a explicar donde era. Acabé tocándole la espalda a izquierda y derecha para indicarle, llegada sin problemas.

Palabras de la jornada:

Ni hao: Hola
Ko sue sue
: Agua mineral
Xié xié
: Gracias

PD: ¡Ah! ¡¡¡Felicidades Men por tu cumple!!!

Desde China con amor #1

In Desde China con amor on 2 de septiembre de 2010 at 16:41

Después de responder a diversos mails hoy me he ido con Judas por los barrios: estoy viviendo en el quinto anillo (más exactamente en el 318 International Art Village, Shun Bai Road), he llegado hasta el cuarto y esta tarde hemos estado en el sexto (realmente no se si me he metido en la peli del señor de los idem o qué), donde le hacen los muñecos hinchables. Está preparando uno de un calamar gigante, de 7 metros, con un Judas-Z entre sus tentáculos.

Lo cierto es que ésto está lleno de chinos, quien lo iba a decir, pero no de los de fumar ;)

Ahora, solito y pensando en vuesas mercedes, me estoy bebiendo unas cervezas larguísimas de 600ml: Yanjing Beer (que son como meao frío)

Esta tarde estuvimos en un mercado, como el del Rabal antiguo en el que lo que más flipa son los olores, intensos y muy raros. El pescao super fresco, de hecho te lo sacan de la pecera vivo y te lo arreglan allí (no he querido ver la zona de los perros para comer). Pero ya había comprado para comer en el Carrefour (lo que es la globalización).

Bueno, sensaçaos de primeros días y pérdidas en el bus. Al final llegué a casa/estudio lleno de mosquitos, apenas pude dormir. Ayer con unos ronchones del copón pero hoy me he encontrado con nuestro amigo Raid que los va a dejar bien muertos… espero.

PD: Por cierto, el gobierno no me deja entrar ni a Facebook, ni a Youtube, ni a los blogs Blogspot, ni Blog.com.es… Leer el resto de esta entrada »