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Desde China con amor #15

In Desde China con amor on 24 de septiembre de 2010 at 04:24

Último post desde China, a las 00:05 de esta noche Javi y yo tomaremos el avión que nos llevará al otro lado del planeta, hacia Xibanya. A las 21:00 viene un taxi a recogernos para ir al aeropuerto, cenaremos por allí. Pero, ¿qué ha pasado durante estos dos días sin escribir?

Miércoles 22, fiesta nacional en China. El solsticio de otoño, coincidiendo con la luna llena. Esta fiesta se celebra en familia y hay supermaratón de actuaciones en la tele (al modo del especial Año Nuevo en España). Nos despertamos con mensaje de Dandan felicitándonos el día. Un día en el que el sol brillaba tras una noche de mucho frío y tres días previos lloviendo a mares (la conspiparanoia de Judas es que el gobierno es quien ha preparado estos días lluviosos para que destacase aún más el calor del día festivo). Dandan se acercó a vernos, como Javi se había ido a rematar sus grabaciones de mercados y zonas donde preparan comida al aire libre (incluso pinchos de escorpiones, orugas y demás animalejos), estuvo en el estudio enseñándome a hacer empanadillas chinas, y no me quedaron nada mal.

Por la tarde vinieron Vivián y Judas para preparar los cuadros que recogería la galería. Una exposición en un hotel junto a otros dos artistas no chinos. Hasta las 00:00 no llegó el camión para recoger la obra, mientras estuvieron por aquí Danadan y sus amiguitos. Trajo a una amiguita nueva que al presentarmela la fui a dar los dos besos de rigor y se me quedó de piedra, asustadísima (aquí no debe ser costumbre). Las enseñé mis vídeos mientras “no sabe no contesta” y el supergay hablaban con Vivián y Judas. Al fin aparecieron los galeristas, en un momento hicieron la elección y los machacas recogieron los cuadros de Judas. Al final vino más gente e hicimos una proyección de  mis trabajos en vídeo. Después nos pusimos Javi y yo con la corrección del guión de un cómic que ha escrito para Lete (lo siento Manuel, pero se avecinan cambios para mejor).

Jueves, el día definitivo para completar mi proyecto: grabar el centro de reciclaje de materiales electrónicos de Pekín. Ya habíamos ido a uno que resultó que estaba desmontado y era un barrio de tallares que customizaban motos. Navegando por webs chinas pude descubrir el nuevo, que está al otro lado de Pekín. Judas investigó los enlaces en bus para llegar al lugar. Así que sobre las 10 de la mañana pillamos el 944 hacia casa de Judas, a las 11 llegábamos allí para inmediatamente coger otro autobús que nos dejase en una parada intermedia. Tardamos en llegar a la intermedia dos horas y media así que en lugar de coger el bus definitivo nos metimos a comer en un restaurante. En la mesa que nos asignaron aún permanecían los restos de los comensales anteriores y tardaron un buen rato en recogerlos. El menú que eligió Juas consistía en pato laqueado (que aún Javi no había probado), tacos de carne de cerdo cocidos, con bien de grasaca (el plato preferido de Mao), una torre (de unos cuarenta centímetros de alta) de patatas muy finas, como hilos, fritas  y unas setas negras en ensalada (cuya textura recordaba a la oreja de cerdo o cordero), ah!! y pillo pindas para todos. Una vez petados cogimos el bus 518 hacia el vertedero. Era la última parada de treinta. Llegamos sobre las cuatro, descubrimos enseguida el depósito de reciclajes, no sólo de electrónica sino que tenían naves enormes dedicadas al plástico, al cartón… pero al de elecrónica no sabíamos como acceder. Al final preguntó Judas al vigilante y resulta que el personal de esa nave habían tomado vacaciones, por las fiestas de otoño, y estaba cerrada hasta el lunes. ¡¡¡¡PLOFFF!!!! Mi gozo en un pozo. Consiguió Judas convencerlo de que nos abriese para echar un vistazo. Vistazo en el que no me dejaron grabar ni hacer fotos, porque no estaban los encargados, y ni siquiera encendieron las luces (de tapadillo grabé algo pero hasta que no lo capture y arregle no se que puede salir de ahí). Penúltimo día y el proyecto a medias. Desilusionados nos llevó Judas a tomar una caña al barrio fashion de los chinos que, por ser fiesta, estaba petado.

Un barrio de casitas bajas, de piedra gris, llamado Nanluoguxiang. Reconstruido al modo de las construcciones antiguas, consiste en una calle “peatonal” (esto es siempre relativo, pasaban bicis, coches, furgonetas, incluso Hell Angels chinos) donde hay tiendas de todo para el turisteo y sobre todo bares y puestos de comida. Aquí, al fin, encontré la postal para Visi (que no se si llegará pues, según me comentó Judas, de las cuarenta que envió Isabel Herguera sólo llegaron 10) y otra de repuesto por si finalmente no consigue atravesar las fronteras. Unas cervezas con Judas que se fue para seguir currando en la multitud de proyectos que tiene abiertos, nosotros continuamos viendo gente desde la ventana del bar Salud. Cuando anocheció nos metimos en un restaurante de la calle, elegimos el menú por fotos y, como no, uno de los platos tenía más guindillas rojas que carne (una comida perfecta para limpiar poros). Como no sabemos cómo son las cantidades pedimos más de lo normal y volvimos a petarnos, cuando miramos la hora eran las 19:30 (cómo aquí anochece a las 18:30 no nos habíamos dado cuenta). Aproveché para grabar a gente comiendo, para el vídeo que está preparando Javi. Copazo en una terraza ático con buenas vistas de la noche en Pekín y sus iluminaciones (además del lunón que había en el cielo). Javi siguió por Sanlitun, yo al estudio a descansar la pierna, que me dolía horrores.

Por cierto, hablé con Olga y ella junto a mi madre ya iban en el tren hacia Xi’an. Estaban flipadas, nuevecito todo y les había tocado un compartimento para ellas dos solas con dos camas en litera, cuarto de baño, armario y una tele en cada cama. Llegaron bien y ahora se están dando la paliza a caminar. Les ha tocado lluvia, se tienen un trancazo… resfriadas y con los pies encharcados. Han visto los soldados de terracota y, al parecer, aún les falta mucho por escavar. Han tenido suerte con el hotel de cuatro estrellas pero no con el tiempo, mañana mucha más lluvia y nieblas. Después van para Shanghái y en el mismo día 30 que vuelven a Pekín toman el avión para España (trayendo los regalos míos que no me entran en la maleta).

Hoy recogida del estudio y preparar maletas. Por cierto, aquí va foto de myself como pidió el niño subliminal.

Desde China con amor #14

In Desde China con amor on 22 de septiembre de 2010 at 02:55

De nuevo a reposar, tras la segunda noche en Sanlitun. Esta mañana se han acercado madre y hermana al outlet Scitech. Hemos quedado, cómo no, en la zona española: tienda de Adolfo Domínguez. Mi hermana ha enloquecido buscando ropa para su chico mientras que mi madre y yo fisgábamos. Lo que me parecía interesante o no tenían la talla o el precio salía parecido al español. Por cierto, ayer estuvieron metidas todo el día en el Mercado de la Perla (y mañana van al de la Seda). Éste debía ser como un Corte Inglés a lo bestia. Olga se pasó la mitad del tiempo regateando, iba con la teoría de pedir 7 veces menos para dejarlo en 5 pero a medida que avanzaba se daba cuenta de que podía comprar a 10 veces menos del precio que le decían (y, aún así, dice que siempre se ha sentido timada). Eso sí, en cada compra tenía que pasar por todo un rito de regateo. Que si tanto, que si cuanto, que no que me voy, que espera, que vuelvo, que no que me vuelvo a ir, que me persigues y me lo dejas al precio que decía, que entonces de acuerdo, te lo compro. En un día se ha hecho el máster y ahora es una verdadera experta. Aunque la tangaron, un pendrive de 120Gb cuando lo probó en el hotel sólo tenía 8mb. Así que, ni corta ni perezosa, se ha ido esta mañana a cantarle las cuarenta a la dependienta y no ha conseguido el pen que quería pero se ha llevado unos altavoces para el ipod.

El caso es que, tras recorrer Scitech nos hemos ido a comer el pato laqueado. Llegamos a restaurante y estaban chapando (al parecer, como es de lujo, cierran a las 14h) así que nos hemos ido al de al lado. De menor categoría (comparativamente hablando) hemos comido muy bien, a pesar de que no tenían tenedores para mi madre y el camarero iba sin camiseta. A mi madre de los menús que ha probado aquí es de los que más le han gustado. Como estábamos cerca del M A Studio las he traido para que lo viesen, tomasen un café (aquí sólo se encuentra en Starbucks, y es horroroso), de paso se llevasen un par de lienzos (de 1800 x 42,5 cm. cada uno) para descargarme la maleta y mi hermana me ha vendado la rodilla (mucho mejor que cuando yo me lo hago). Por cierto, me ha comprado una crema, de Tigre Blanco, que al parecer es muy buena para los dolores musculares.

Durante la comida me contaron su odisea para conseguir billetes en el tren. Tras un día en el mercado de la Perla se acercaron hasta la estación central a comprar los billetes de tren a Xi’an, Xi’an – Shanghái y regreso Shanghái – Pekín. La estación llena a rebosar de chinos, dos plantas y la de abajo atendía a extranjeros. Bueno, no exactamente, sólo una ventanilla de las taquillas de abajo hablaba en inglés, así que había una cola impresionante. Ya sólo en esa zona habría mil, según los cálculos de mi madre. Al fin llegaron a la taquillera, al parecer una seto, y no había billetes (el 23 comienzan la fiestas nacionales del solsticio y toda China se está preparando para ir a visitar a sus familiares). El 24 querían salir, en tren nocturno, mi hermana insistiendo con la taquillera, pasándola papelitos con combinaciones por la rendija del cristal. Finalmente aparecen dos asientos juntos en el nocturno Pekín – Xi’an, y al menos no eran de clase “asiento de madera”. Pero nada de Xian a Shanghái. Aunque si que consiguieron la vuelta del 30 de Shanghái a Pekín. Conclusión, de Xi’an a Shanghái en avión. Más tarde hicimos los cálculos y entre el vuelo Madrid – Dubai – Pekín (que tras mucho probar en la web consiguió a 744 euros cada una)  y los tres viajes internos, sin estancias y demás gastos les salía a cada una por 1000 euros.

Mientras, durante la mañana del martes, Javi ha ido a hacerse unas tomitas en vídeo aprovechando que, aunque toda la noche y la mañana había estado lloviendo, hacia el mediodía ha despejado. Acaba de llegar y me comenta que se ha pasado por Haidian a comprar y ha estado grabando de nuevo mostradores de material electrónico. Como su proyecto trata de la comida se ha metido en un garito para grabar al tiempo que comía. El restaurante consistía en mostradores largos con gente enfrentada y bastante cerca, mucha gente y mucha actividad, tomados con el gran angular, la situación perfecta. El caso es que el camarero sólo hablaba chino aunque la carta si que estaba en inglés. Ha señalado unos langostinos y el otro le señalaba el otro lado de la carta. Éste que si sólo los langostinos y que no quería nada más, el camarero, cada vez más nervioso marcándole el otro lado. Al final, el camarero ha interrumpido la comida de una chinita guapísima que hablaba inglés, y ya le ha traducido a Javi que lo que le quería decir el otro es que le regalan el acompañamiento, que si arroz, fideos, noodels u otras cosas… Le traen mogollón de vegetales junto a una cazuela con agua hirviendo y los langostinos que no llegan. Bueno, pues comienza a comer que si unos nabitos, que si zanahoria y ve que la gente de alrededor se está descojonando de él. Sigue comiendo y se ríen aún más, finalmente ha llegado uno y le ha explicado que los vegetales se van metiendo en la cazuela y cuando piensas que están en su punto los sacas y comes, al igual que las carnes o los langostinos, en su caso. Claro que, con todo este lío, se le pasó grabar a la gente comiendo.

Noche de pelis experimentales y otras artes del vídeo, empanado se fue Javi a la cama aunque hacía un frío del carajo. Hoy por la mañana, miércoles, día de la festividad de otoño, hace un sol impresionante y el cielo despejado. Dandan nos ha enviado un mensaje felicitando el día, Javi se ha ido a grabar un mercado de comidas, mi hermana y madre están viendo la Gran Muralla China acopladas a una excursión de holandeses que salía de su hotel (momento master-card: entrada a la Muralla 180 ¥, subida en funicular 8o ¥) mientras que yo estoy en el estudio dándome la crema del Tigre Blanco sobre la rodilla, escribiendo este post y en breve pillaré el 944 para dar una vuelta por ¡¡¡el primer anillo!!!, a ver el jolgorio. Esta tarde tenemos previsto ir al 798 Art District, para ver que se cuece en el sitio de las artes actuales más famoso de Pekín.

Desde China con amor #4

In Desde China con amor on 7 de septiembre de 2010 at 12:16

Hoy me ha despertado mi compi de estudio, Aitor Lajarín, (tras dormirme a las 04:45 am. debido a los mosquitos) que ha venido desde Shaigón, estoo… Shangai, de ver la city y la expo universal (sólo los pabellones donde no había colas enormes). A conseguido sacarme del estudio y me ha llevado al pueblo que está cruzando la carretera, que ni me había dado cuenta de que existiera, hasta el super. Cuando no me cabían más cosas contra los mosquitos (spray, linimento, vaporizador y líquido Raid) ha aparecido la dependienta con un cesto.

Una vez hechas las compras de comidas y bebidas nos hemos acercado a un kilómetro de allí, a comer a un superrestaurante (¡¡cáspitas, y yo sin la cámara!!) un pato laqueado estilo pekinés. ¡¡¡¡Qué rico!!!, sobre todo en comparación el español está más seco que la mojama (los llevan congelados).Salía el cocinero con un carrito y lo cortaba allí, se veía lo que es el pato, con sus patitas y todo (como los de la Alamedilla). Exquisito, ni pizca de grasa (lo asan tan lentamente que se va disolviendo entre la carne). Ésto junto a un salteado de setas marrones con rabo largo con lo que parecían pimientitos troceados, pero que eran guindillas, consecuencia, una gran explosión de sudor (he limpiado poros por un tubo).

El camino lo hemos hecho en una bicicarrito de Judas en la que uno conducía y el otro iba en el carro. Los chinos se descojonaban al vernos pasar, ya que la bicicarrito es un vehículo habitual entre la gente humilde, pero que dos europos vayan en una (ya que piensan que todos estamos forrados) les resulta muy raro. Por aquí se ven unos cochazos que ni en Garrido (Mercedes, Audis, los negros del FBI…, todos de última generación). A la ida me ha llevado él, a la vuelta le he llevado sentado en el carrito junto a todas las bolsas, mientras el pato pekinés iba dando votes en mi barriga. He llegado reventado…

Empanzurrao me he quedando haciendo dibujines del soporte para mi proyecto y preparando los cuadros en photochop.

Palabras del día (fonéticamente escritas):

Pillo pinda: Cerveza fría
Maydan: La cuenta
Saitien: Adiós