TMori

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Desde Xibanya con amor

In Desde China con amor on 26 de septiembre de 2010 at 10:14

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Finalmente, tanto Javi como el que suscribe, cogimos el avión de vuelta a España (Xibanya en chino), no sin antes hacernos una foto de los dos en la bicicarrito con Dandan de fondo (para cumplir con las peticiones). A las 21:40 nos dejaba el taxi en la terminal 3 y hasta las 23:00 no conseguimos los billetes, todo el rato esperando en la cola. Nuestro proyecto de tomar unas cuantas pillo pinda antes de coger el avión se fue al traste, ya que a esa hora habían cerrado todos los bares del aeropuerto. Las medidas de seguridad y cacheo habituales en las aduanas, lo que nos permitió admirar los uniformes de seguridad de la aduaneras pekinesas (un uniforme paramilitar negro con SECURITY en la espalda, pena de no haber podido hacer foto), pasar por el duty free de rigor (a esas horas sólo uno abierto lleno de alemanes comprando alcohol y bombones) e ingresar en nuestro vuelo para descubrir que nos tocaba en asientos centrales. Javi tuvo la deferencia de ceder el asiento de pasillo al cojo y durante todo el viaje fue encastrado entre dos, un monitor y los bamboleos del tipo de delante  (es lo que tiene la clase económica). Cena (ver foto abajo) a las 01:00, hora China, y desayuno, con algo parecido a lo que habíamos cenado, a las 05:00 hora española. Algo más de 12:30 horas de vuelo. Finalmente desembarcamos a las 07:00 en la T1 de Barajas. Taxi compartido y despedida somnolienta de Javi.

El taxi me dejó en la nueva casa de Belenzu, a la que tuve que despertar para que me abriese e hiciese las diversas gestiones de bajar el ascensor. Resulta que los del primero, segundo y mitad del tercero no pagaron su instalación (nosotros vivimos en el cuarto) y éste sube si le metes la llave o si cuando estás dentro llaman desde arriba. No tenía nada de sueño, aunque Belén sí, pero comencé a sacar cosas de la maleta, entre ellas una magnífica tetera que conseguí en el mercado de Panjiayuan… y hemos estado revisando los carteles que he traído, a lo que Belenzu ha dicho, «¡¡¡En mi casa no se cuelgan posters de genocidas!!!». Me pregunta por mi estancia en tierras lejanas y la empiezo a contar, me paraba y decía «eso ya lo he leído en el blog», seguía y volvía a pararme «ye eso también», finalmente no sabía que contar. Como mi pierna seguía mal decidimos venir a Salamanca (ya que yo estoy inscrito en el Sacyl).

Agotador viaje de dos horas y media en tren (lo mismo que tarda el Ave Madrid – Barcelona) y a urgencias. Sorprendentemente sólo han sido dos horas. Entro en consulta y me pregunta la doctora que que me ha pasado, y le cuento lo que ya sabéis, que si hace diez días me di un golpe, que si estaba fuera… y me pregunta (como queriendo decir que porqué no había ido a urgencias antes) «¿y donde estabas?», «en Pekín» respondí. Ya no volvió a decir nada. Cuando ya me comienza a revisar la pierna resulta que allí donde tocaba, estiraba y demás no me dolía, creo que se pensaba que me lo estaba inventando, así que la señalé el punto de dolor, con tanta fuerza que al poner mi dedo me salió un grito y pudo constatar que no me lo inventaba. Por cierto, esperando a que me hiciesen la radiografía ha venido una chica con un motero que se había fastidiado un pié (ha salido escayolado) y me ha saludado amigablemente. Como mi cerebro se resetea cada poco tiempo yo no tenía ni idea de quien era, y eso que su cara me resultaba familiar, me pregunta «¿qué tal?» y respondo «bien, por aquíii», procure evitar más contacto y, sobre todo, la típica pregunta de «Oye, tu cara me suena. ¿Nos conocemos de algo?». Automáticamente pensé, si sabe quien soy pensará que soy un imbécil porque se notó que no tenía ni idea de quien era ella y, además, responder en urgencias esperando a que te hagan una radiografía «bien» y «por aquíii» como si pasase casualmente… Bueno, el caso es que tengo “tendinitis post traumática”. Receta: Ibuprofeno 600 y rodillera.

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Tras un mes en China hemos llamado al chino para cenar (ni punto de comparación), hemos comenzado a ver la serie inglesa “The Thick Of It”, que fue la que generó la peli “In The Loop”, buenísima. Trata de los líos ministeriales ingleses (que supongo similares a los españoles) en los que las distintas medidas políticas se improvisan en función de la opinión pública, o más bien, de lo que dicen los gate keepers de los medios. Comedia de situaciones rodada a modo de documental con un montaje frenético y una enorme cantidad de tacos y blasfemias de las que no pensaba que poseía la lengua británica. Sólo veinte minutos por capítulo pero muy densos. Altamente recomendable.

Con el jet-lag a las 06 ya tenía el ojo abierto y he podido revisar Facebook.¡¡¡Guau!!! No era consciente de que este blog tuviese tanto seguimiento. Como FB está capado en China, te aparece la pantalla de «error, no se ha podido cargar esta página», sólo podía ver las estadísticas de entradas en WordPress (que ya eran bastantes, dos días ha llegado a 131 visitas) y los comentarios que se hacían en el propio blog. Pero resulta que en FB, un mundo aparte, había más comentarios. MUCHÍSIMAS GRACIAS A TODAS/OS POR VUESTRAS PALABRAS. Seguimos en Facebook hasta el próximo viaje (si queréis más post subvencionadme una residencia en otro país) ;)

PD.: Me llega mensaje de mi hermana Olga, que la han robado en Xi’an: metida de mano en bolsillo, sin que ella se diese cuenta, y la han sacado la cartera con documentación y 150 euros más el traductor de bolsillo (gran putada). Finalmente tampoco China es tan segura como nos pareció ver.

Últimas palabras chinas:

Desearía: Wo yao
Platos no muy picantes: Bu yao tai la
Cuanto cuesta?: Deu shao quian
Aeropuerto: Fei ji chang
España: Xibanya

Desde China con amor #13

In Desde China con amor on 21 de septiembre de 2010 at 04:18

Huy, mal fairo, el post número 13 (a ver que tal sale). Nos quedamos en que si iba a la inauguración de la colectiva en la que estaba Judas, “Get It Loder 2010: SHARISM“. Pues sí. No me pude resistir al encanto de Javi y me fui con él hasta Sanlitun (la zona de copas de las embajadas, donde sucedió la famosa noche loca). Claro que él, que se había levantado hecho polvo, había pasado todo el día en el estudio y cuando se iba a poner a ver una peli apareció Dandan. Al parecer, estuvieron todo el día relajadamente de charleta, incluso le hizo unas empanadillas con cosas muy picaditas dentro para comer (y lechuga salteada con ajo en aceite de cacahuete). Como me dejaron un par de empanadillas he podido ir descubriendo cachitos de pimiento, de salchicha, de seta, maiz y otros indescriptibles. El caso es que el chaval, como un pincel y más suave que una rosa, llevaba una hora esperándome. La inauguración era a las 19:30h y llegué a las 20h al estudio, en lo que me recuperé eran las 20:30. A esas horas y esa zona sólo podíamos trasladarnos con un taxi pirata. Cerca de la entrada, al lado del super del barrio hay varios, mientras, delante de la farmacias (que está al lado del super), como todas las noches, las parejas bailaban al son de versiones chinas de música pop occidental. Es algo raro, se hace un corrillo y se ponen a bailar, veinte mirando y de dos a cinco parejas dándole al dancing agarrao, en la calle sin luces y con un radiocasete. Hay uno, que parece el profesor y les corrige ¿?

bailongos en la farmacia

Bueno, al del taxi le decimos Sanlitun y nos dice que entremos, ni negociación ni ná. Extrañados, ya de camino, llamamos a Judas. Nos dice que le teníamos que haber llamado antes, se lo pasamos al conductor, negocian y de un viaje que habitualmente son 60 ¥ nos iba a cobrar 80 y sólo le pudo bajar a 75. Vaya par de pardillos. Nos deja en la zona y en el edificio Soho era la muestra. Dos pisos de espacios como tiendecitas con cristalera (superfashion), cada una con un número y un artista distinto. Ya no se si estoy de vuelta o qué, pero no me llamó la atención nada (la mayor parte de las obras me parecían ya vistas hace mucho tiempo) y eran como 200. Un especie de Arco, más cómodo de ver, y con unas chinas modernas guapísimas (lo único que tiene de bueno hoy en día el mundo el arte). Llegamos a las 21:00 y cerraban a las 22:00, la mitad del tiempo lo pasamos buscando un servicio para Javi, hasta que nos encontró Judas. Su obra estaba en un espacio mayor junto a otros artistas pero él era el protagonista con su calamar gigante (el que habíamos ido a encargar uno de los primeros días de mi estancia). Precioso e impresionante (ver fotos abajo). Cuando dejamos a Judas para pillar las copas que regalaba Absolut ya estaban recogiendo y no pudimos beber nada. Seguimos visitando la muestra. Javi no hacía más que decir «¡¡¡una steadycam y con una cámara de la leche!!!». «¡¡¡Una cabeza caliente… guauuu!!!», y yo mirándoles los pelos a los modernos para ver si eran flamígeros, resulta que es un tipo de grúa que se utiliza en televisión. Sólo una pieza me pareció chula: un círculo de metal con multitud de altavoces en línea en el interior del mismo (mediría unos cuatro metros) de modo que cuando estabas en medio había unas células y modificabas el sonido, así que me puse a jugar y la gente se pensaba que era el artista haciendo una demo ;). Terminó el sarao y nos fuimos a comer algo a Sanlitun.

Nos metimos por unas callejuelas hasta un restaurante… chino (cómo no) y nos sentamos en la terraza, hacía buenísimo. La carta debía de tener sesenta páginas con fotos de los platos, mareados pedimos una carne con acelgas, un arroz blanco y cerdo agridulce, ah!!! y unas pillo pinda. Las dos parejas de chinos de la otra mesa se estaban poniendo a vivir (o a morir) no hacían más que sacarles platos, los terminaban y dejaban en el suelo. No me explico cómo narices pueden estar tan delgados después de lo que comen. Salió el jefe, que si el cerdo agridulce no le quedaba y si lo cambiábamos por otra cosa. Ok, costillas agridulces. Estaba todo de muerte, la salsa agridulce ni punto de comparación con la española, la carne asada con acelgas impresionante. ¡¡¡Guau!!! Pero qué bien se come aquí. Sólo eso y ya estábamos más que cenados, mientras que las dos parejas de chinos seguían comiendo.

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Desde China con amor #10

In Desde China con amor on 16 de septiembre de 2010 at 15:57

Hoy encerradito en el M A Studio, no hay que forzar la rodilla… Mientras que Javi se ha ido hasta Jingshan Park a tomar unas panorámicas del skyline de la ciudad. Por aquí ningún acontecimiento en especial, salvo que he tenido otra visita de otra china, de esta si me acuerdo. De repente te dicen si pueden pasar y se meten hasta adentro. Se presentó como Shang Dan (Dandan para las amistades). Comenzó por preguntarme si la expo era mía, ya le conté, en mi magnífico inglés, que era de Judas. Acto seguido me enseña unas fotos suyas que llevaba “casualmente” en la mano (por cierto o aquí revelan muy mal —rosaditas— o eran antiguas) para contarme quien es quien y que hacen ¿? Eso sí, iba monísima, aunque a mi no me parecía tan mona resultaba simpática. Os preguntaréis, ¿quién se va a pasear con unas fotos en la mano a no ser que las hayas recogido en ese momento de la tienda de fotos? Bueno, pues yo también me lo preguntaba y se me olvidó preguntárselo. El caso es, por lo que entendí, que es ayudante de dos artistas un pintor, Quiu Xiao Fa, y una videoartista, Hu Xio Yuan, y debe trabajar en un estudio de los que están detrás del nuestro. Coincidió que según entró me estaba preparando un té y la invité a otro. Al final me pregunta que qué es lo que hago y coincidió que estaba sacando stills de mi vídeo Inestabilidad & Metamorfosis (2005) y se lo puse mientras recogía un poco la cocina. Lo cierto es que se quedó un poco asustada, me preguntó lo justo sobre el vídeo y se largó, no sin antes agradecerme el té con un par de genuflexiones. Ésto y que como la lavadora que tenemos es de carga superior he estado grabando un picado de todo el proceso (es ultra rápida, sólo 20 minutos).

El que si se ha dado una buena paseada ha sido Javi. Según me ha contado después, de skyline nada, había tanta bruma que sólo se veían los edificios más cercanos y luego blanco. (La verdad es que hay días super densos, como el de hoy. El cielo plomizo no es sólo por la contaminación, sino que el desierto del Gobi está relativamente cerca y llegan sus polvos, además se estaba incubando buen chaparrón.) Aunque, según comenta, los jardines del Jingshan Park son una pasada, está cerca de la plaza de Tiananmen y de La Ciudad Prohibida y se ha dado un paseo por allí. Ha flipado con que todo estaba petado de turistas, pero todos chinos, sólo ha visto una pareja de occidentales que parecían alemanes. A la Ciudad ni ha entrado por la cantidad de gente que había, pero a él le ha entrado una chinita monísima con gafas de pasta finas con la típica escusa de «Le invito a una exposición free». Digo típica porque en todas las guías te dicen: «Te entrarán invitándote a una exposición para que les compres dibujos a un precio elevado». Bueno pues Javi (¡¡¡que viene aquí sin leerse las guías!!!) ha caído. Me cuenta que le llevó por un montón de callejuelas y pasillos hasta un cuartito apartado de las zonas de tiendas. Al parecer le ha enseñado un montón de dibujos explicándole «puestos son caballos y los caballos significan buena suerte…», según ella muy baratos, 125 ¥. ¡¡¡Una barbaridad!!!, si comparas los precios que se mueven por estos lares (un polvo son 100 ¥). Afortunadamente no ha picado.

Cuando salió del embrollado era la hora de comer, así que se ha metido en el primer sitio que ha encontrado. Las dos de la tarde es muy tarde y no había nadie en el restaurante, pide la carta y todo en chino sin fotos. Menos mal que quedaba una cliente, ha utilizado el viejo truco del dedo y se ha comido una carne a la brasa con diversos vegetales riquísima (según dice). Eso sí para la pillo pinda le han entendido a la primera. Su único problema ha sido la vuelta, que el del taxi no era capaz de ver las letritas del plano en donde señalaba Javi la dirección, las final le ha dejado cerca de una boca de metro a una parada de donde tenía que coger el bus. Según lo ha cogido ha comenzado a diluviar y hasta ahora.

Por cierto, le he pedido que redactase este post, ya que yo había tenido menos experiencias interesantes que él. Aquí va: «Hoy tocaba cielo brumoso y un calor de lo más húmedo. Perfecto para ejercer de turista, lanzarse a la calle y llegar hasta el mismo centro del primer anillo, vamos, lo que viene a ser la plaza del pueblo; y qué plaza. No había forma de meterla en una foto. Así que hay va tan solo un cachito de muestra.»

Desde China con amor #6

In Desde China con amor on 11 de septiembre de 2010 at 04:23

No se por donde empezar… Noche loca (bueno, según mis compañeros de farra, de las más flojas, pero ya me diréis). El caso es que desde mi solitaria meditación en el estudio no me apetecía salir. Por tercera vez en esta semana el bueno de Aitor me preguntó que si quería ir de marcha con él, con el plus de que era su última noche (salió el viernes en el vuelo de las 23h. para España). Accedí. Habíamos quedado con Carallo (si como leéis, Carallo, todo un personaje: un gallego de madre, padre puertorriqueño, con nacionalidad EEUU/Spain y que da clases en BBAA. de Valencia y, desde hace tres años, cada vez que tiene unos días de vacaciones, se viene a Pekín a vivir la vitta) y con su chica, Che Lín (la principal de las 11 novias de Carallo).

Como el bus que nos lleva  la ciudad, el 944, no iba a  la zona de Sanlitun (o Xisanlitun) nos fuimos andando hasta una zona transitada para pillar un taxi. Los taxis normales pasaban de nosotros, no paraban o paraban y se largaban antes de llegar nosotros ¿?. Así que fuimos a por un taxi pirata, que suelen ser más caros que los oficiales, nos preguntó que cuanto —50¥—, ok a la primera, ¡¡cáspitas, teníamos que haber dicho una cifra más baja y regatear!!. De ese modo llegamos a la zona de Sanlitun, que es la de las embajadas pero, a su vez, se ha generado allí la zona de marcha internacional: mucho pijo, mucho moderno y mucho guiri. Como Carallo, Che Lín y una amiga estaban cenando (según nos contaron después, se pimplaron 13 platos en un restaurante) nosotros nos pillamos unas pinchos, como los morunos pero sin cerdo. Puedes comerlos de cualquier cosa: víscera de pollo, de criadillas de cordero, de berenjena, de alitas de pollo, mazorcas de maíz, etc. En la calle te lo preparan in situ sobre un brasero. Una vuelta por la zona, con supertienda Mac abierta por la noche, todas las marcas de lujo y ropa, etc. Aitor me presento al corresponsal de El Periódico de Cataluña, Adrián Foncillas, y caña en un bar llamado “Salud”, o sea, con “estilo español”, para continuar en un bar “mejicano” donde habíamos quedado con la pareja. Varias cervezas Yanjing y yo tenía aún hambre, así que pedí un burrito. Me trajeron un mojito (que no retiré de la mesa). Finalmente llegó el burrito que parecía que habían metido al burro dentro de lo grande que era, menos mal que me ayudó Aitor. Recenados seguimos con margaritas, de vez en cuando Aitor nos invitaba a más pinchos de alitas de pollo y la botellita de pacharán chino que se trajo Carallo… Al rato aparecieron dos americanos, vaya dos, de unos 25 años uno parecía de ascendencia galesa y el otro, según él, italoamericano (se notaba por el entrecejo aunque llevaba el pelo de punta teñido de rubio). Ah!!! se autopresentaron como neoyorquinos, pufff!!! qué impresentables. Bueno, el galés en el fondo era majo pero el italoamericanooo, guau, parecía que se iba a comer el mundo, que poses que cosas decía, yo flipaba, parecía Carlito’s el guays interpretado por Al Pacino (o quería parecerse). Sacó Carallo su Leica digital para hacer unas fotos y el italo vacilando de que tenía una Lumix, nos decojonamos todos de él. Aún más, Carallo se puso a hablarle en italiano y éste no se coscaba de nada. Una vez que se sintieron elegantemente humillados se fueron (después nos enteramos que Che Lín les había phoneado para que viniesen y reirnos un rato). La Che Lín es una tía supermaja, hiperactiva y muy divertida, estuvimos unas cuantas horas vacilándonos unos a otros y partiéndonos de risa con ella y Carallo. Al final se quedó dormida. Por cierto, te encuentras chinos dormidos por cualquier parte y a cualquier hora. ¿? En la acera, por ejemplo, mientras hay un grupo en cuclillas jugando a las cartas… Leer el resto de esta entrada »

Desde China con amor #5

In Desde China con amor, Poder Analógico on 8 de septiembre de 2010 at 17:20

Otro día raro sin salir del estudio. Mi querido compi Aitor lo ha vuelto ha hacer ;). A las 05:36 am. me despierta una llamada al móvil, aún dormido bajo corriendo de la habitación a la entrada principal del estudio pensando, —vaya, éste no puede entrar—. No había nadie a la puerta (se veía bien porque aquí amanece a las 05 y comienza a oscurecer a las 18:20h.) Mosca, y pensando que estaba esperando dando vueltas por ahí fuera, le llamo. No lo coge. Bueno, me vuelvo a la cama. No me dormía y al rato le oigo entrar directamente a su cuarto: se había equivocado al buscar otro número en su móvil… Ya no me pude dormir. Un rato de charleta y se acuesta para recuperar el sueño perdido por la noche. Me puse a currar (capturando imágenes de mis vídeos del [Santo] Poder Analógico). A eso de las 10 estaba reventado, me vuelvo a la cama.

Sobre las 12 oigo voces en el estudio y me acuerdo: hoy traía Judas a un galerista para enseñarle su obra, y me meo pero no voy a bajar en gayumbos al servicio pasando por delante del galerista. Espero… y espero, uff, sudo, y espero ¡¡vaya, pensaba que los galeristas eran más rápidos, que saludan, ven y se van!!! Pues en este caso no, contempló y contempló… Mientras, yo con ganas de soltarlo todo, sentado en la cama, cambiando de posición las piernas, tumbándome, levantándome, caminando y nada que no terminaban. Lo siento, al final no hubo catástrofe, después de un buen ratazo no oía voces, miré por la puerta entreabierta y vi a Vivián afuera despidiéndoles…

El resto del día lo he pasado en interiores. No salgo de este magnífico estudio de 250 mts, aún no pinto ná, pero sólo el estar solo en un espacio tan grande tanto tiempo en silencio mola (y eso que aún no me he puesto ni a meditar ni a levitar). Estoy revisando todo mi trabajo de la serie Poder Analógico (“por el poder que te confiero…”) que oficialmente comienza en 2000 pero que existe un prePoder (su los prepubertad) que se remonta a 1991, ahí es nada. Sacando 36 frames de cada uno de los vídeos de esta serie (de momento llevo contabilizados 27 vídeos) para montarlos con el photochop en una línea de ±20 mts. que teóricamente pintaré. En principio estoy construyendo las 27 líneas para elegir la que mejor funciona y pintarla para ver el trabajo que me lleva, si todo fuese bien pintaría las otras…

En cuanto la comida hoy me he preparado unas setas/algas/hongos que vienen en bolsas desecadas y cuando las cueces se parecen a las esponjas naturales, raro raro. Me he visto la peli que no está mal: “Sex & Drugs & Rock & Roll“  un biopic sobre el cantante Ian Dury. Muy interesante como combinan los mismos personajes para hacer papeles paralelos de su vida, de cómo introducen los flashbacks y la estructura sustentada en un directo que parece un cabaret/revista de variedades. Muy digna de ver, unos actores ingleses buenísimos (sobre todo el protagonista) y muy bueno el guión aunque me he perdido muchos matices ya que Judas sólo tiene dvds en inglés y me los veo subtitulados al ingles, me entero de la mitad, pero bueno…

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Desde China con amor #0: la precuela

In Desde China con amor, Poder Analógico on 1 de septiembre de 2010 at 13:37

Es asombroso como se puede manejar la dimensión tiempo en un blog. Simplemente editas la fecha y ya estás en el primer día de septiembre de 2010. Debido a que esta serie de post comenzaron in media res el día cuatro de septiembre (verdadero cumpleaños de Menchina, no el que pone en Facebook ;)) me gustaría contar cómo llegué a Pekín y que pasó durante los primeros días. Aunque no es nada importante.

Todo comenzó cuando… ¡Ah, si! Hace bastantes meses que estaba viendo las becas para artistas de la AECID (Ministerio de Asuntos Exteriores) llamadas SIC (Subvenciones para la internacionalización de la cultura española) y cuyo propósito era ayudarnos a permanecer una temporada fuera de nuestras fronteras realizando un proyecto personal. En ese momento apareció por el chat Judas para ver cómo andaba e intercambiar cotilleos. Entonces se me encendió la luz, coincidía con que llevaba una temporada intentando concluir mi proyecto “Poder Analógico” iniciado en 2000 y sumé 1+1+1, igual a 3. La posibilidad de financiación para realizar las últimas piezas en China, uno de los lugares del mundo donde supuestamente se estaba dando el mayor vuelco tecnológico. Y no me equivocaba. El caso es que ya llevaba enviados doce versiones del proyecto a otras tantas convocatorias y me dije, «ésta es la última». Judas me preparó una carta de admisión en su residencia para españolitos del arte en Pekín y lo envié. El caso es que tuve suerte y me concedieron la ayuda.

El proyecto a desarrollar en Pekín se llama: “Poder analógico”  y trata de profundizar en una de las líneas que he seguido en mi trabajo relacionando vídeo y pintura. Su fin último consiste en la expansión de lo pictórico hacia otros soportes y, sobre todo, intentar resolver la contradicción que existe entre relato y abstracción pictórica. Básicamente consiste en la búsqueda de un método particular que me sirva para integrar narración en la producción de arte contemporáneo a través de distintos soportes, como el vídeo, la instalación, el dibujo, la narración secuencial, etc. Particularmente “Poder analógico” explora la idea de la crisis/revolución tecnológica que se está sufriendo en la actualidad. Un trabajo de artes visuales para el que necesitaba salir fuera de España y observar el proceso desde otro punto de vista, desde otras identidades y diversidades culturales. Necesitaba una residencia en algún espacio de creación del mundo donde fuese palpable este cambio sociocultural. China resultaba ideal, tras un cambio radical en sus políticas que con la asunción del consumismo de la mano de las tecnologías se ha convertido, en muy pocos años, de ser un país anclado en la mitad del siglo XX a ser el más evolucionado del XXI. Su nueva revolución cultural, que a los españoles nos han llevado 40 años, se están efectuando aceleradamente. La investigación sobre el cambio tecnológico, que durante 2010 se ha hecho radicalmente realidad con el apagón analógico, me ha llevado a la necesidad de concluir en China, donde este cambio es aún más patente. Por todos estos motivos acabé en Pekín, en el Manga Art Studio (situado en la 318, una zona de la ciudad dedicada exclusivamente a estudios de artistas —de éxito, porque menudos cochazos que tienen—), una residencia para artistas que tiene como fin ayudar a la producción y difusión del arte español fuera de sus fronteras, concretamente, en el mercado chino actualmente en auge. La previsión es que con el material que recopile y produzca durante la estancia realizar una muestra el próximo año.

Conseguir el billete, más o menos económico, fue labor de persistencia. Y de repente me encontraba en un vuelo hacia la ignota China con bastante miedo y extenuado por haber tenido que medio pausar, malamente, varios proyectos en marcha. Había conseguido un buen asiento, 31H, aunque en los asientos centrales delante no tenía a nadie, y estaba en el pasillo. Y los otros dos vacíos, hasta que se sentó una madre. Como eran 11:30 horas de vuelo, y paso de ver pelis, estuve bastante rato observando la pared de delante (meditando) y descubrí dos agujeritos en la misma. Y «yo me preguntabaaaa» para que servirían, hasta que se sentó la madre. La madre y el bebé berreón. Los agujeritos son para insertar una cuna y depositar los niños, casi recién nacidos, que sus padres llevan de viaje. De esta guisa parecíamos la sagrada familia con madre y niño chino, hubo gente que me preguntó si era mío (cuando la madre desaparecía) a lo que yo ponía cara de horror sin mediar palabra. Varios sudokus, y capítulos del libro que me había regalado mi hermana Sara, después aparecieron unos vídeos de areobic sentado, para desentumecer músculos y evitar coágulos (y supongo que demandas). Tras esos amenos clips con fondo de lo que se debería visitar en Pekín un vídeo sobre contagios y propagación de enfermedades advirtiendo que si estás malo no pasas. Me comenzaron a entrar sudores sólo de pensar que por ellos mismos igual no pasaba los escanners térmicos, al tiempo que se me aceleraban los latidos pensando en una cuarentena en el aeropuerto de Pekín. Síntomas que se disolvieron al pasar la aduana.

Todo normal hasta que llego a un hall enorme del aeropuerto y me encuentro a las cinco de la mañana solo, Judas o se había retrasado o había fallado alguna comunicación de cuando llegaba. Finalmente apareció, taxi y al M A Studio. Cuando llegamos Aitor se estaba preparando para viajar a Shanghái y me dio dos consejos: «no te preocupes de que hora es en España, sigue el horario de aquí» y «el jet-lag se te pasa siguiendo las comidas con el horario de destino». Poco tiempo para conocernos y desapareció, a las nueve de la mañana me entró el sueño. Los días siguientes los pasé adaptándome al espacio y escuchando los ruidos nocturnos del silencio en el estudio. De vez en cuando me sacaba Judas, la mayor parte del tiempo lo pasaba leyendo, pensando y escribiendo sobre el (santo) poder analógico. El primer día salí con Judas para ver como funcionaban los transportes, dar mis datos en la policía, comprar un móvil, cambiar dinero, comer en un coreano y comprar en el Carrefour. El segundo de visitas, entre ellas un mercado típico. Y el tercero, a cenar a su casa unas riquísimas empanadillas que había cocinado Vivián. Allí me dio un poco de bajón por el mono que venía arrastrando:¡¡¡Tres días sin facebook!!! Aproveché para enviar un mensaje, casi de auxilio: «Carlos TMori Desde China (Pekín) con amor en casa de Judas-Z, disfrutando de unas maravillosas fetoempanadillas de carne y gambas y con mono de Facebook (que desde mi ordenata no se pilla). Hasta el 25 S que vuelvo a Spain…».

Ese mono y la postal prometida a Visi, además de los múltiples mails que escribí el día cuatro, me llevaron a montar esta serie de post: “Desde China con amor”…